Barcelona ya tiene a su propia Vivian Maier
Artículos

Barcelona ya tiene a su propia Vivian Maier

22 enero, 2018
8213 visualizaciones
0 comentarios
4 minutes read

Dicen que todos tenemos un alma gemela pero que no siempre la encontramos. A miles de kilómetros, en los años 50, dos mujeres disparaban sus cámaras como aficionadas. Solo tras sus muertes llegó el reconocimiento. Una, en Chicago: Vivian Maier. La otra, en Barcelona, Milagros Caturla, ha sumado recientemente su nombre a la justa lista de artistas rescatados del olvido

Mujeres cultas, mujeres liberales, de fuerte personalidad. Ninguna de las dos se casó nunca. Algo quizá más determinante en Milagros Caturla cuya adolescencia transcurrió en los años de la República, antes de que la visión sobre las mujeres diera muchos pasos atrás. Pero esa es otra cuestión.

Tanto Vivian Maier como Milagros Caturla enfocaron su profesión en los niños. Maier como nanny, Caturla como maestra. Si bien la catalana no llegó a ejercer como tal –fue funcionaria de la Diputación de Barcelona-, su formación facilitó que pudiera fotografiar escenas cotidianas de las niñas de la época en los colegios.

557829_296933727047298_1330560732_n

Esas fotos en los patios fueron la pista para dar con la identidad de la autora muchas décadas después. De nuevo otra coincidencia con la estadounidense…

Una subasta “a ciegas”, y 400 dólares mediante, pusieron en manos de John Maloof una caja de negativos de Vivian Maier. Aquí, en España, otro estadounidense paseaba por el Mercado de Los Encants de Barcelona. Compró unos sobres de negativos por 3,5 euros. Tras su regreso a Seattle llegó el descubrimiento y una página de Facebook: Las Fotos Perdidas de Barcelona, donde Tom Sponheim hacía este llamamiento: “En 2001 compré unos sobres de negativos en un mercadillo de Barcelona. Cuando regresé a Estados Unidos, descubrí que son fotos creadas por un fotógrafo muy talentoso. ¿Me ayudas a identificar las personas en las fotos y el nombre del autor?”

Las instantáneas eran excepcionales y, como apuntaba unas líneas más arriba, las que retrataban a escolares fueron la pista para la fotógrafa española Begoña Fernández. En aquella época era difícil que un hombre traspasara la verja de un colegio para hacer fotos a las niñas. Fernández apostó por la hipótesis de que estaba ante una fotógrafa y acertó. La prensa del momento reflejaba un concurso de fotografía exclusivo para mujeres en el que figuraba el nombre de la escuela.

man-discovers-lost-photos-of-barcelona-after-buying-an-envelope-30

Vivian Maier nunca se presentó a un concurso –al menos que se sepa hasta ahora- eligió el anonimato. En cierto modo también Caturla que, a pesar de la tendencia de la época, no firmaba sus fotos. Ganó algunos concursos locales, pero con los años, y tras su muerte, un año antes que la de Maier, sus negativos quedaron relegados al olvido. El legado de ambas se hubiera perdido de no ser por una subasta y por un mercadillo.

Hoy ambas son referencia de esa fotografía callejera que retrata la sociedad, que reconstruye el día a día, los hábitos, rutinas, creencias…

551927_296933830380621_262622775_n

La época, al menos la que le tocó vivir a Caturla, posguerra, dictadura, transición y vuelta a la democracia incluida, no lo ponía fácil a una mujer fotógrafa. Su inscripción como tal sólo le permitía hacerlo como “amateur” en los primeros años. Y aun así continuó aferrada a su Leica. A principios de 2017 por fin se puso nombre a aquellas fotos preciosistas y Barcelona tuvo, tiene, a su propia Vivian Maier, Milagros Caturla.

Esther Bogónez

Esther Bogónez

Detrás de lo evidente se esconde el hilo que lleva a las historias más interesantes. Desde hace 18 años las busco y las cuento en radio y en televisión. Y ahora las presento en Castilla-La Mancha Televisión. @ebogonez

6 posts
0 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *