Salgado, el economista chiflado
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Salgado, el economista chiflado

8 febrero, 2017
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Si habláramos de un fotógrafo que ha visitado cuatro continentes con una Leica, casi podríamos adivinar a quién nos referimos. Si añadiéramos que es uno de los fotodocumentalistas más importantes de la historia… ya no habría duda de que nos referimos a Sebastião Salgado.

 

Salgado cumple hoy 73 años, y no, no está en casa viviendo de lo que fue. Más bien todo lo contrario: no tiene tiempo entre exposiciones, entrevistas, escribir libros o incluso haber sido él el seguido y retratado en el documental sobre sus viajes “La sal de la Tierra”.

 

Podría no haberse dedicado a la fotografía. De hecho su vida como economista estaba plenamente acomodada entre París, São Paulo o Londres y con trabajos codiciados por cualquiera que hubiera estudiado la misma carrera que él. Pero aun así y con una oferta de trabajo en el Banco Mundial de Washington lo dejó. Convenció a su mujer Lélia para vender todo lo que tenía y comprarse el equipo que necesitaba para empezar en lo que comenzaba a ser su pasión… la fotografía. Así, a los 29 años cambió el chip y decidió dedicarse a esto de “inmortalizar momentos”. Con tan sólo 35 años –habían pasado sólo seis de su cambio de vida- ya había sido fichado por la agencia Magnum. Formó parte de su plantilla quince años, hasta que por fin pudo montar su propia agencia, Amazonas Images.

Retrato Lélia y Salgado

Cuando ves a alguien que lleva media vida “contando historias” –como él se define– y que ha estado en más de 100 países, usando su Leica y llegando a la era digital retratando con negativos, uno se pregunta cómo se hace, cómo puede un fotógrafo analógico sobrevivir en la era digital.

En una entrevista de Íker Morán para la desparecida revista digital Quesabesde, Salgado le confesaba que aunque trabaja con cámaras digitales, no sabe usar ni Photoshop, ni Lightroom. Es más, no sabe ni mandar un correo electrónico. Él sigue el método tradicional, con su plancha de contactos, su lupa y su ampliadora. Salvo por que esa imagen digital perfecta, simula un filtro para obtener el ruido de las películas Tri-X de Kodak. Después lo convierte en un negativo perfecto.

 

“Aunque trabaja con cámaras digitales, no sabe usar ni Photoshop, ni Lightroom. Es más, no sabía ni mandar un correo electrónico.”

 

Salgado no ha dejado nunca a nadie indiferente. Sus detractores le acusan de ser un coleccionista de miseria ajena. Sus fanáticos le aclaman como el Cartier-Bresson de finales del siglo XX. Como los apasionados de Salgado, esperaremos seguir disfrutando muchos más años de su presencia y de su trabajo. Y, parafraseando una de sus citas, “para que la fotografía tenga sentido, hay que tener un compromiso”… Sigamos comprometiéndonos.

 

REFERENCIAS:

Sebastião Salgado en Wikipedia aquí

Entrevista de Salgado para Quesabesde.com aquí

Artículo de Salgado para Oscarenfotos.com aquí

 

 

Rubén Gámez

Rubén Gámez

Amante del cine por culpa de mi padre, infiel de la fotografía por culpa del video y apasionado de las preguntas por culpa de las respuestas. Seguiremos aprendiendo...

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